Carolina Illanes inauguró en el MAC la exposición “Obras Extraordinarias” sobre memoria, poder y políticas del habitar
Obras Extraordinarias es la exposición que la artista chilena Carolina Illanes presenta en el Museo de Arte Contemporáneo, en su sede Parque Forestal, para abordar las políticas del habitar en el Chile neoliberal. La muestra, que cuenta con la curaduría de Joselyne Contreras Cerda, centra la mirada en Santiago, presentado como un espacio de disputa material, simbólica y biopolítica. Mediante una instalación de sitio específico, intervenciones gráficas, material de archivo, y una pieza audiovisual, la muestra interroga la relación entre el espacio habitacional, el mercado inmobiliario y las políticas de vivienda que configuran tanto los cuerpos como los recorridos y formas de vida.
La muestra se configura como un acercamiento atento a las políticas del habitar a partir de una investigación artística de largo aliento desarrollada por Carolina Illanes, quien señala que “la muestra entrelaza la revisión de archivos y expedientes de vivienda con la reconstrucción especulativa de espacios habitacionales, en este caso con foco en La Mansión de Lo Curro, de Pinochet. Un proceso de investigación extenso que, en sus últimas etapas, contó con la colaboración de un equipo compuesto principalmente por artistas y un arquitecto, quienes contribuyeron a la realización de las obras presentes en la muestra.”
En la exposición se presenta una instalación de sitio específico de un fragmento de La Mansión de Lo Curro, de aproximadamente “300 metros cuadrados de la superficie total del inmueble, apenas un 5% del total construido”, señala la artista. Esta instalación, de acuerdo con la curadora de la muestra, Joselyne Contreras, activa, “una experiencia corporal en torno a la escala y a la imposibilidad de abarcar por completo la arquitectura del poder”. La mansión, construida en los años 80 como residencia de Augusto Pinochet Iriarte y su familia, hoy alberga al Club Militar Chile y pertenece a la División de Bienestar del Ejército de Chile, lo que refuerza su condición de espacio inaccesible en términos materiales y documentales.
La obra de sitio específico aborda, como elemento principal, la línea, que construye imaginarios y opera, además, en la delimitación entre la propiedad privada y la pública. En esta estructura de gran formato, reconstruida a partir de evidencias, archivos y revisión de documentos, la línea marca poéticamente el camino entre la verdad y la invención verosímil, resaltando la tensión entre la opacidad estatal y el derecho a la memoria.
En la exposición, la pregunta por el rol del mercado en la configuración de un imaginario del habitar también está presente, tomando como eje la promesa de la propiedad privada. Mediante impresiones editadas e intervenidas a partir de anuncios del periódico El Mercurio, publicados entre 1980 y 1984, que promocionan proyectos residenciales en Santiago y se superponen con los trazados planimétricos del proyecto habitacional San Luis, en la comuna de Vitacura, se evidencian las fricciones entre un imaginario de bienestar privado y las políticas de vivienda social y popular. El proyecto San Luis, iniciado en 1971 para entregar viviendas a la población sin casa del sector oriente, fue objeto de una serie de operaciones de traspaso que derivaron en el traslado de cerca de 800 familias a comunas periféricas y, posteriormente, en la destinación del conjunto al Ejército para fines habitacionales. En esta serie, a través de cortes, pliegues y superposiciones, esta historia se hace visible y muestra cómo la ciudad se reconfigura mediante decisiones administrativas y, en este caso, militares, que reordenan la vida cotidiana de miles de personas.
La muestra Obras Extraordinarias incorpora, además, una videoproyección titulada Cadenas, que opera como registro y ensayo visual sobre lo que se proyecta, se construye y se demuele, articulando lo que sucede con los espacios que construimos. El sonido del golpe que emite la retroexcavadora al tocar el piso, único acompañamiento de la secuencia de imágenes, opera como recuerdo de un momento histórico y, simbólicamente, de aquella fuerza necesaria para escarbar e ingresar en lo oculto.
Complementada con vitrinas que exhiben material de archivo, registros aerofotogramétricos, proyecciones tridimensionales de la reconstrucción, reportajes de prensa y decretos oficiales, la exposición permite profundizar en el espacio como asunto material y transformable, siempre atravesado por procesos de proyección, construcción y demolición que, asociados a políticas habitacionales y al ejercicio del poder, redistribuyen los cuerpos en los territorios.
Así, la exposición, que contó con el financiamiento del fondo de Asignación Creación Artística 2026, de la Escuela de Arte UDP, busca visibilizar las tramas de transferencias y tranzas entre Estado, Ejército y población civil, lo cual alude al cambio en la concepción del habitar en el contexto neoliberal chileno, para releer la historia reciente de la ciudad y enfatizar las continuidades entre dictadura y neoliberalismo en la gestión del suelo y de la vivienda. Obras Extraordinarias activa la imaginación espacial y evidencia tanto las huellas materiales como aquello que permanece inaccesible o deliberadamente oculto.