Primer encuentro sobre investigaciones basadas en archivos desde las prácticas artísticas
Andrea Jösch, directora de la Escuela de Arte, destacó la relevancia de generar espacios de reflexión sobre el trabajo artístico con archivos y memorias. “No se trata únicamente de revisar documentos del pasado, sino de preguntarnos cómo las imágenes, los registros, los restos materiales y las memorias pueden activar nuevas formas de conocimiento, reflexión crítica y reflexión política”, señaló durante la apertura del encuentro. Asimismo, agregó que las prácticas artísticas permiten interrogar los relatos dominantes, visibilizar experiencias históricamente excluidas y abrir preguntas sobre las formas de habitar críticamente el presente.
La jornada contempló tres presentaciones de proyectos en distintas etapas de investigación y creación, en las que participaron Sebastián Valenzuela, Cinthia Junque, Liliana Moreno, Celeste Rojas Mugica y José Jiménez. Cada proyecto despliega metodologías y formas de aproximación particulares a su caso de estudio, junto con hallazgos y preguntas surgidos del trabajo con archivos en disciplinas como el cine, las artes visuales y la investigación artística.
Uno de los proyectos presentados fue “Exterra”, largometraje actualmente en producción desarrollado por Celeste Rojas Mújica y José Jiménez. La investigación surgió a partir del hallazgo del archivo personal y familiar de Ingrid Olderock, exagente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), y propone una reflexión sobre las formas de representación de la violencia, la memoria y las estructuras de poder.
Durante la presentación, Celeste Rojas Mújica explicó que su trabajo se sitúa en la intersección entre cine, artes visuales y archivos, explorando las relaciones entre memoria, violencia e imaginación. La artista visual, fotógrafa y cineasta señaló que el proyecto busca aproximarse críticamente a documentos vinculados a la dictadura chilena y reflexionar sobre los mecanismos de visibilidad y ocultamiento presentes en estos materiales.
Por su parte, José Jiménez relató el origen de la investigación y explicó que el proyecto se fue desarrollando a partir de encuentros, trabajo etnográfico y recopilación de testimonios vinculados al archivo. El cineasta destacó que el proceso involucró también la colaboración con comunidades afectadas directamente por la violencia política y la participación de especialistas en archivística e historia para sistematizar y analizar el material encontrado.
Las y los expositores reflexionaron además sobre los desafíos éticos y políticos que implica trabajar con archivos asociados a perpetradores de violaciones a los derechos humanos, así como sobre la necesidad de construir formas de representación que permitan abordar críticamente la violencia estructural y sus consecuencias en el presente.
La actividad permitió abrir un espacio de diálogo interdisciplinario sobre las prácticas artísticas y el trabajo con memorias y archivos, relevando la importancia de estas investigaciones para comprender los procesos históricos y culturales contemporáneos desde perspectivas críticas y colectivas.